Ante la creciente escasez de las reservas de combustibles fósiles, los biocombustibles cobran cada vez más interés en el mundo, por ser una fuente de energía limpia y renovable.
En el caso de México no representa una opción. Especialistas consideran que debido a las circunstancias del mercado nacional, no es conveniente producir etanol de caña o maíz como lo es en brasil y estados unidos.
Gustavo Viniegra González, investigador Nacional Emérito, dijo: “la caña de azúcar en Brasil cuesta 150 pesos la tonelada, en México cuesta 350, el litro de gasolina en México cuesta 8 pesos, en Brasil 15. El maíz, en Estados Unidos, son grandes exportadores de maíz, enormes, tienen maíz subsidiado, nosotros somos importadores de maíz. Imagínese si en esas condiciones nos conviene quemar lo que vamos a tener que comer”.
Los investigadores recomiendan que en México se invierta en otras fuentes renovables de energía con mayor potencial como la solar o la producción de metano a partir de la basura.
Claudio Estrada Gasca, director del Centro de Investigación de Energía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó: “teniendo y siendo tan abundante el recurso renovable en el país, incluso muchísimo más abundante que el petróleo, que los hidrocarburos, se me hace un absurdo no aprovecharlo”
“En Suiza, Alemania, Suecia, están convirtiendo la basura en metano y la están metiendo en la red de gas natural, como las que tenemos en las casas, ya están manejando su flotilla de automóviles con gas metano. Ellos ya tienen calculado que el 20% del diesel va a ser sustituido, de los combustibles para el transporte pesado, por gas de la basura”, expresó Viniegra González.
Para garantizar la soberanía energética, los especialistas precisan que México debe desarrollar las tecnologías renovables a través de un plan nacional, para no depender de los extranjeros.
“Dada la presión que se tiene por el agotamiento de las fuentes petroleras de México, hay una presión fuerte hacia buscar otras alternativas”, destacó Estrada Gasca.
ORIGEN DE LA PALABRA BIOCOMBUSTIBLE
Según la etimología de la palabra sería un combustible de origen biológico. Así tal cual incluso el petróleo lo sería, pues procede de restos fósiles de seres que vivieron hace millones de años. Pero se tiende a definir como biocombustible a un combustible de origen biológico obtenido de manera renovable a partir de restos orgánicos.
Es posible utilizar este tipo de combustible como complemento o para aprovechar ciertos recursos que sería de todos modos desperdiciados. Aunque cubra un pequeño porcentaje de la producción de energía total aportaría su contribución de todos modos.
Casi cualquier sustancia orgánica líquida o gasificable puede ser utilizada en un motor de explosión interna con la apropiada mecánica. Utilizar otros combustibles alternativos en nuestros actuales motores sería más sencillo que la utilización de hidrógeno que se basa en una tecnología totalmente distinta.
Los biocombustibles más usados y desarrollados son el bioetanol y el biodiésel.
BENEFICIOS MUNDIALES DE LOS BIOCOMBUSTIBLES
Su uso genera una menor contaminación ambiental y son una alternativa viable al agotamiento ya sensible de energías fósiles, como el gas y el petróleo, donde ya se observa incremento en sus precios. Es importante destacar que los biocombustibles son una alternativa más en vistas a buscar fuentes de energías sustitutivas, que sirvan de transición hacia una nueva tecnología como por ejemplo el hidrógeno.
El biodiesel es el combustible renovable que tiene el mayor potencial de desarrollo en el país. Se puede usar puro o mezclado con gasoil en cualquier proporción, en cualquier motor diesel.
Ventajas de los biocombustibles:
- Proporcionan una fuente de energía reciclable y, por lo tanto, inagotable.
- Las emisiones de gas del invernadero son reducidas el 12% por la producción y la combustión del etanol y el 41% por el biodiesel.
- Revitalizan las economías rurales, y generan empleo al favorecer la puesta en marcha de un nuevo sector en el ámbito agrícola.
- Mejoran el aprovechamiento de tierras con poco valor agrícola y que, en ocasiones, se abandonan por la escasa rentabilidad de los cultivos tradicionales.
- Mejora la competitividad al no tener que importar fuentes de energía tradicionales.
Inconvenientes de los biocombustibles:
- Los biocombustibles producidos a base de palma aceitera, caña de azúcar y soja conllevan graves impactos sociales y medio ambientales.
- Su uso se limita a motores de bajo rendimiento y poca potencia.
- Su producción sólo es viable mediante subvenciones, porque los costes doblan a los de la gasolina o el gasóleo Se necesitan grandes espacios de cultivo, dado que del total de la plantación sólo se consigue un 7% de combustible.
- El combustible precisa de una transformación previa compleja.
- En los bioalcoholes, la destilación provoca, respecto a la gasolina o al gasóleo, una mayor emisión en dióxido de carbono.


